Bosch Rexroth ha anunciado que su sistema operativo industrial ctrlX OS es ahora compatible con procesadores AMD Embedded x86 y SoC adaptativos. La integración amplía el abanico de hardware sobre el que puede ejecutarse este sistema operativo de automatización, que hasta ahora dependía de un conjunto más cerrado de plataformas. Ambas compañías presentarán la solución en el Embedded World 2026 de Núremberg.
ctrlX OS es un sistema operativo basado en Linux. Es de arquitectura modular y orientado a entornos industriales. Una de sus características principales es que está desacoplado del hardware propietario. Esto permite desplegarlo en distintos tipos de sistemas embebidos. Con esta integración, pasa a ser compatible con las familias de procesadores AMD Ryzen Embedded, AMD EPYC Embedded y los SoC adaptativos Zynq UltraScale+. Siendo así, se abre la puerta a su uso en ordenadores industriales. También en paneles HMI, sistemas COM Express y dispositivos de computación en el edge.
ctrlX OS por la seguridad industrial, actualizaciones OTA y preparación para el Cyber Resilience Act
En el plano de la seguridad, ctrlX OS cuenta con la certificación IEC 62443-4-2 Security Level 2, admite actualizaciones over-the-air y está diseñado para cumplir con los futuros requisitos del Cyber Resilience Act de la Unión Europea, la normativa que obligará a los fabricantes de productos digitales a garantizar su ciberseguridad durante todo el ciclo de vida del producto.
Más allá del procesamiento central, la integración también contempla el aprovechamiento de las NPUs y GPUs presentes en algunos procesadores AMD Ryzen Embedded. A través del SDK de ctrlX OS, los desarrolladores podrán crear aplicaciones que van desde lógica de control básica hasta agentes de inteligencia artificial más avanzados. Las aplicaciones desarrolladas por terceros podrán distribuirse a través de la ctrlX OS Store, el ecosistema de software de la plataforma.
Para los fabricantes de maquinaria e integradores de sistemas, la propuesta tiene una lectura práctica concreta: una base de sistema operativo común sobre diferentes familias de chips AMD permite escalar desde dispositivos edge compactos hasta plataformas de mayor potencia sin cambiar el entorno de software, lo que en teoría reduce el esfuerzo de integración y el tiempo de desarrollo.